En un mundo que nos invita a adaptarnos a una forma específica, la creación nos libera de ellas.
Vivir en la epoca actual nos llena de números y formularios: carreras, habilidades, cúmulos y objetivos infinitamente repetidos. ¿Qué hacer?
Experimentar.
“"La gente no quiere leer, quiere haber leído" Alejandro Dolina”
En un mundo que, lleno de inmediatez, nos moldea y perfila dentro de una línea recta que nos aleja de lo que tenemos y habitamos plenamente, crear es revolución.
Memento Mori, una sentencia con Miles de años de antiguedad, ha movido un número incontable de humanos a crear y conocerse más allá de lo que el mundo y la sociedad nos lo permite, lo cual nos lleva a explorar los confines de sí mismo a través de la introspección y la creación, no del consumo de métricas y expectativas que nos alejan de sí mismo.
Y como resultado, tenemos el Burnout: se carga uno de infinitas tareas sin darse cuenta de lo frágil que es la propia existencia, que cae uno rendido, pensando que no fue suficiente lo que uno dio. ¿Sacrificas tu tiempo, tu ocio, tu familia, vínculos y relaciones en pos de algo que, luego de que lo completes, se borrarán casi como si no hubiese existido?
En este punto pregunto: ¿Qué te llena? Seguramente reír, amar, correr, saltar, hablar de pasiones, llevarlas a cabo, explorarlas, cantar, bailar... Son simples aquellas tareas y aun así nos dejamos influenciar por aquello que infinitamente nos complica y nos llena de cien peros en un sólo día, en vez de buscar la plenitud a traves de aquello que nos nutre y riega aquello que profundamente habita dentro de cada uno.
Así que no, no es normal pensar que Memento Mori nos lleva naturalmente al Burnout, porque en un mundo híperprodutivo existir y ser consciente de tu propia existencia es suficiente para vivir sin querer primero haber vivido.
Así que si llegaste hasta acá, gracias.
Vivir y explorar el presente te enseña aquello que sos, nada más, y te permite conocer qué te define, qué hay en ti.