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reflexiones

Cotidianidad como agente de constancia.

Cómo aparecer en pequeños actos día tras día crea o destruye quien eres.

Cotidianidad como agente de constancia.

Hace unos meses comprendí el valor de cada proceso: cambiar físicamente, alcanzar un objetivo atlético, dominar una habilidad, aprender un idioma... Todo esto es una construcción paso a paso, con recaídas y ascensos.

A medida que nos mantenemos bajo los ideales cotidianos, solemos pensar que hay que aceptar todo el proceso de manera ciega y emprender se unicamente con la finalidad de alcanzar ese glorioso lugar con el que aspiramos.

Hay una evasión constante hacia un hecho: vivir cada día. Olvidamos fácilmente cómo y cuán importante es el hecho de habitar ese desafío diario que nos lleva al acceso hacia ese lugar soñado; avanzamos sin sentir el momento presente y una vez alcanzamos ese lugar, una sensación de vacío, de obviedad inunda ese instante. "Lo tenía que conseguir", seguramente te dirás. Y no, no tenías, podías y lo hiciste,

Sólo entonces ves lo valioso que fue cada uno de esos momentos afrontando con valor tal carga hasta llegar aquí, como para no agradecerte.

Gracias por leer.

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